LOS 8 HÁBITOS DE LA EXCELENCIA PROFESIONAL Y PERSONAL

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Hace ya unos quince años me crucé con el libro de los "7 Hábitos de la Gente Altamente Efectiva" de Stephen Covey.

Realmente marcó para mí un antes y un después. Empecé a aplicar lo aprendido y comencé a ver los resultados, desde entonces no dejo de recomendarlo en mis talleres y conferencias.Por ello, no podía dejar de dedicarle uno de mis posts

Primer hábito: Sé proactivo.
Ser proactivo significa tomar la responsabilidad por su propia vida y ejercitar la habilidad de seleccionar tu respuesta ante cualquier acontecimiento. Esto implica comportarse según tu decisión consciente, basado en tus valores, no en las condiciones en las que te encuentras. En resumen: No es lo que nos pasa si no lo que hacemos con lo que nos pasa.

Segundo hábito: Empieza con un fin en mente.
Este hábito de efectividad refleja el liderazgo personal y satisface plenamente la necesidad de encontrar un sentido a la propia existencia y comenzar cada día con un claro entendimiento de su dirección y destino deseados. Este hábito tiene que ver con marcarse objetivos, a corto a medio y a largo plazo. Establecer cual es nuestra misión y visión.

Tercer hábito: Haz primero lo primero.
Stephen Covey decía que cada actividad puede ser clasificada según dos criterios: 1) Urgencia, aquellas actividades que requieren una acción inmediata. 2) Importancia, aquellas actividades que tienen que ver con los resultados. Así, cada actividad es susceptible de clasificarse en los siguientes cuadrantes:

1) Urgente e importante: Administración por crisis;

2) No urgente e importante: Administración proactiva;

3) Urgente y no importante: Administración reactiva;

4) No urgente y no importante: Administración inefectiva. Resulta obvio que es el segundo cuadrante el que resulta clave para el logro de la efectividad.

Cuarto hábito: Piensa en ganar - ganar.
Este hábito de efectividad ejemplifica el beneficio mutuo y ayuda poderosamente a encontrar el equilibrio en las relaciones humanas con un sentido de bien común y equidad. Este es el hábito que posibilita el logro de satisfacciones compartidas entre todas aquellas personas que participan en un proceso de negociación.Este modelo representa beneficios mutuamente satisfactorios, además de que supone aprendizaje recíproco e influencia mutua. La historia de los conflictos en todos los ámbitos psicológicos y sociales refleja la ausencia de esta comprensión, primero, y la práctica desafortunada de las negociaciones, después.

Quinto hábito: Procura primero comprender y después ser comprendido.
Este es el hábito que sustenta la necesidad de comprender con empatía al otro para después ser comprendido y poder edificar relaciones interpersonales más constructivas. Destaca muy especialmente en este hábito la importancia de la escucha empática en el proceso de la comunicación humana. Si bien todos los hábitos de la efectividad se encuentran muy relacionados con la inteligencia emocional, este hábito lo está en un grado mayor por sus propias connotaciones emocionales.

Sexto hábito: Busca sinergias
 Este es el hábito que fundamenta los logros sinérgicos del trabajo en equipo, vale decir de aquellos equipos en los que el resultado del colectivo es mayor que la simple suma de sus integrantes. También podría afirmarse que el cociente intelectual del equipo es mayor que el promedio del cociente intelectual de aquellos que participan en su composición.

Séptimo hábito: Afila el hacha.
Este hábito de efectividad interpreta la mejora continua y la auto-renovación, el mantenimiento básico necesario para mantener los hábitos restantes funcionando adecuadamente, ofrece un horizonte de superación personal en todas y cada una de las áreas de nuestra personalidad. Este es el hábito que permite entender el mejoramiento personal en las dimensiones física, mental, socio-emocional y espiritual. En cualquier caso, la falta de una apropiada renovación en estas dimensiones puede tener un elevado costo para las personas.

Octavo hábito: De la efectividad a la grandeza.
El octavo hábito fue publicado en un libro posterior, pero aporta tanto como los anteriores. Este hábito supone escuchar nuestra propia “voz interna” y enseñar a los demás a identificar la suya propia. Se trata de enseñarle a los demás el arte de sacarle provecho a lo que es propio de cada individuo; de modo que cada persona se vuelva indispensable en la organización en virtud de sus capacidades irrepetibles.

Estos hábitos los integré como parte de mi vida y trato de transmitirlos en mis talleres y conferencias  para guiar e inspirar a Profesionales, Empresas y Equipos a alcanzar sus objetivos con excelencia.

Inma Ríos se dedica a guiar a Profesionales, Empresas y Equipos a alcanzar sus objetivos y un Alto Rendimiento, por medio de Formación, Mentoring y Desarrollo Personal. Ingeniero Agrónomo con 15 años de experiencia en multinacionales en varios países. Business Trainer, Conferenciante y Coach Profesional Certificada por ASESCO nº 10.370. Más información en www.inmarios.com

 


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