18 CLAVES PARA GESTIONAR LA RELACIÓN CON TU JEFE

¿Qué tal es la relación con tu jefe? ¿Es cordial o te da algún que otro quebradero de cabeza? Los mandos intermedios no deberían olvidarse que, además de gestionar a sus equipos, tienen también que gestionar la relación con su jefe. Si la relación con sus superiores es buena les será más sencillo conseguir lo que necesitan para sus equipos. Si por el contrario, la relación no se cuida, puede ser una fuente más de estrés y conflictos. Por eso merece la pena prestar atención a este tema.

Este post lo he escrito pensando en los mandos intermedios y la relación con sus superiores, pero en realidad es aplicable a cualquier persona que tenga que reportar a un jefe.

A continuación quiero compartir algunas pautas para que la relación con tu jefe sea saludable. Estos puntos están basados no solo en mi propia experiencia, sino también en los testimonios que escucho cuando trabajo con mis clientes directivos y mandos intermedios.

Estos son mis consejos para gestionar adecuadamente la relación con tu jefe:

  1. Céntrate en lo que realmente importa. Si no te han marcado objetivos claramente definidos, pide que al menos te indiquen las prioridades principales. Hay veces que se invierte energía y tiempo en hacer muy bien tareas que no aportan resultados y son totalmente secundarias pensando que quizá es lo que se espera de nosotros.
  2. Si tienes un problema, propón soluciones y no simplemente quejas. Tu jefe necesita que le hagan su día a día más fácil. Si realmente tienes una queja con un problema serio que necesite su intervención vamos a ponérselo algo más fácil proponiendo alternativas para solucionar la situación.
  3. Responsabilízate de tus fallos y aprende de ellos, no intentes ocultarlos o culpar a otros de tus errores. Si tomas por costumbre a culpar a otros, tarde o temprano tanto tus compañeros como tu jefe se darán cuenta, y esto tendrá sus consecuencias no solo en la relación con tu jefe sino con el resto del equipo.
  4. Comunícate en su mismo estilo quizá le guste que se aporten muchos detalles, o muchas cifras, o quizá no. Por regla general los directivos suelen preferir un estilo de comunicación breve, conciso y directo al grano pero puede haber excepciones. Averigua cuál es el estilo que prefiere tu jefe en intenta adaptarte para conectar mejor con él.
  5. Utiliza su medio de comunicación preferente, hay gente que prefiere hablar cara a cara, otros sin embargo escogen el teléfono o el correo electrónico. También puede que haya algún medio que le resulte especialmente molesto, como por ejemplo whatsapp, en ese caso habría que evitarlo. Adáptate a sus preferencias.
  6. Se proactivo, Si ya tienes cierto grado de experiencia, y sabes lo que tienes que hacer anticípate y toma iniciativa, no esperes a que te den instrucciones para ponerte en acción. Aunque conviene asegurarse que esas acciones están en línea de lo que se espera de tí.
  7. Soluciona problemas, hazle el día a día más fácil a tu jefe, que vea que le aportas valor.
  8. No te tomes las críticas como algo personal, sino como algo constructivo, ten en cuenta que no podemos mejorar si no sabemos dónde poner el foco. Acepta la crítica como una oportunidad de mejorar tu trabajo.
  9. Cuando haya altos niveles de estrés evita molestar con trivialidades o aumentar el nivel de tensión aún más. Si tienes necesidad de hablar de algún asunto espera a que sea el momento adecuado para que tu jefe esté más receptivo a lo que le tienes que decir
  10. Muéstrate colaborador con tus compañeros, alguien que trabaja bien en equipo siempre es mejor percibido. Ofrécete a ayudar a tus compañeros, pero asegúrate que tus tareas están cubiertas, no te desvíes de tus objetivos.
  11. Adapta tu forma de comunicar al entorno, quizá seas un mando intermedio que tenga que comunicarse tanto con operarios de la línea de producción como con el comité de dirección. Esto requiere mejorar la capacidad de análisis, sintetizar y tener visión global a nivel de directivos.
  12. Preparar su discurso antes de hablar, organiza bien la información que puedas necesitar para que la puedas exponer de forma ordenada y eficiente. No te vayas por la ramas ni divagues, tendrá la sensación de que le estás haciendo perder el tiempo.
  13. Gestiona bien tu tiempo, es importante que cumplas los plazos, con frecuencia los directivos tienen alto sentido de la urgencia. Cuando utilicen expresión «lo necesito cuanto antes» intenta concretar la fecha o incluso la hora. No todo el mundo tiene el mismo sentido de la urgencia, «pronto» puede significar dos horas o dos días dependiendo de la persona. Créeme esto crea muchos malentendidos y algún que otro conflicto.
  14. Muestra gratitud y reconocimiento a sus aportaciones, ellos como cualquier persona, también necesitan reconocimiento.
  15. Tu jefe también es de carne y hueso, tiene sus problemas, dificultades, inseguridades y emociones, tenlo en cuenta. Hay veces que pueden tener un alto nivel de estrés y necesitan una gran dosis de inteligencia emocional para no contagiarlo a sus equipos. Utiliza tu empatía, intenta entender su punto de vista. Trátalo con respeto jerárquico en las formas, pero como compañero en el mensaje, tanto en el tono como en el contenido.
  16. Incompatibilidad de caracteres. Hay ocasiones en las que uno se esfuerza en hacer las cosas bien, tener ideas, ser proactivo, eficiente, breve, etc… y ve que choca, una vez sí y otra también, contra un muro. Es una situación muy difícil y compleja, sobre todo cuando a otros compañeros menos competentes no les ocurre. Puede ser el caso de incompatibilidad de caracteres, en estos casos hay herramientas que pueden ayudar a identificar esas diferencias, analizarlas de forma aséptica y hacer adaptaciones en ambas partes para facilitar el día a día en el trabajo. Esto de hecho es algo de lo que más trabajo con mis clientes.
  17. Solicítale reuniones periodicas, solo para tratar tus inquietudes con tu equipo, tanto en el día a día como en lo profesional. Sobre todo hazle partícipe de las acciones que desarrollas con el equipo, que haces y sobre todo como lo haces, en el día a día de trabajo con ellos. Solicítale feed-back una vez concluída la reunión.
  18. Aporta sugerencias consensuadas con los demás compañeros, propón hacer jornadas de intercambio de ideas para mejorar como empresa, y que se puedan trasladar jerárquicamente estas peticiones o sugerencias.

Tanto si eres Directivo, Mando intermedio o miembro de un equipo puede que se te ocurra algo más que añadir a esta lista ¿Que más incluirías?

Si te ha gustado este post te invito a que conozcas mi libro «EQUIPOS MOTIVADOS, EQUIPOS PRODUCTIVOS» una guía práctica para directivos y mandos intermedios con equipos a su cargo.

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